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¿Cómo ayudar a tus hijos a perderle el miedo al dentista?

Es normal que todos, en algún momento de nuestras vidas, notemos algo de ansiedad al ir al dentista. Sin embargo hay algunos casos donde esa ansiedad da paso al temor, a la odontofobia.

La fobia al dentista afecta gravemente a la salud oral de quienes lo sufren provocando que seamos más propensos a desarrollar caries e incluso perder dientes. Este miedo además provoca que muchos pacientes ni siquiera se informen adecuadamente de posibles técnicas, como la sedación consciente, que ayuda a no sufrir dolor o molestias durante los tratamientos dentales.

El miedo al dentista suele aparecer debido al rechazo a lo desconocido y a lo invasivos que suelen ser algunos tratamientos odontológicos. Por eso, muchos niños suelen ponerse muy nerviosos cuando les toca ir al dentista y, en ocasiones rechazan completamente la visita. 

Si no se gestiona de forma adecuada, puede llegar a convertirse en un problema que genera gran ansiedad y malestar en las personas que la sufren. Y es por eso que es tan importante actuar frente a este miedo durante la infancia.

Señales de la odontofobia en tus hijos

Normalmente, si un niño tiene miedo al dentista, lo primero que hará al llegar a la consulta es empezar a llorar. Además de esto, es muy probable que tu hijo se muestre poco cooperativo y que incluso impida al dentista realizar el examen de su boca.

Pero también existen otras posibles señales de que pueden alertarte de que tu hijo tiene fobia al dentista:

  • Taquicardia
  • Sudoración
  • Respiración agitada
  • Imposibilidad de quedarse quieto

¿Cómo vencer a la odontofobia?

Es muy importante conocer con exactitud cuál es el comportamiento de tu hijo antes, durante y después de su visita a la consulta para poder ayudarlo en todo momento. Por eso existen diferentes herramientas que pueden ayudar a tus hijos a perderle el miedo al dentista y, de esa forma, mejorar sin complicaciones su salud bucodental.

  • Visitas cortas: Los expertos recomiendan que las consultas a los más pequeños que es cuando más descansados están y que no duren más de 30 minutos.
  • Sedación consciente: No puede utilizarse en todos los casos, pero es otra alternativa para aquellos niños o adultos con un elevado miedo al dentista y que no pueden mantenerse quietos durante los tratamientos.
  • Tratamientos sin dolor: Aquí entrarían por ejemplo aquellas técnicas de anestesia en las que no se utiliza aguja.
  • Refuerzo positivo: En muchas consultas, los doctores quitan algunos elementos que pueden provocar ansiedad en los más pequeños como las agujas y otras herramientas. De esta forma los niños tienden a cooperar más con el doctor.
  • Dentista infantil: Elegir a un dentista especializado es fundamental para que tus hijos tengan una buena experiencia en la consulta dental.